domingo, 30 de diciembre de 2012

Cambiando el futuro

Los últimos días del año acostumbramos a hacer planes para el año nuevo. Queremos cambiar las cosas que no nos gustan y pensamos que la fecha mágica del 31 de diciembre puede marcar la frontera: adelgazar, aprender inglés, acudir al gimnasio con regularidad... En definitiva, pretendemos ser mejores, pero no nos proponemos cambiar; por eso, a las pocas semanas todos los buenos propósitos están olvidados y con ellos nuestra ropa de deporte, nuestros libros de inglés y los menús de la penúltima dieta.
Y es que, como decía Einstein, no se puede conseguir nada distinto si seguimos haciendo las mismas cosas. Pero nos empecinamos en cambiar las cosas sin cambiar nosotros mismos y así es muy difícil, porque los milagros, aunque existen, no se prodigan, y menos en nuestras atareadas vidas en las que no damos ocasión a que se produzcan.
Yo no sé si seré capaz de cambiar y renacer con 2013 como una persona distinta y mejor, pero sí pretendo que este blog cambie.
Creo que todos sabemos de sobra de quien es la culpa de esta crisis que nos asola y que dura ya más de cinco años y que no tiene perspectivas de finalizar en el próximo año, por más que Rajoy siga hablando por hablar, sin un solo dato cierto o medida que puedan respaldar sus palabras.
También sabemos o deberíamos saber que no conseguiremos nada repitiendo machaconamente que la crisis es culpa de los políticos y que son ellos los primeros que deberían sufrir los recortes que nos imponen a los demás. No conseguiremos nada porque la atribución de culpas es estéril si los culpables, como es el caso, no van a asumir sus responsabilidades y porque tampoco tomarán ninguna medida que suponga la pérdida del menor de sus privilegios.
¿Quiero decir con esto que no podemos hacer nada y que debemos resignarnos ante este catastrófico estado de cosas? No, en absoluto. Lo que pretendo decir es que no podemos emplear tiempo y esfuerzos inútilmente.
No podemos cambiar a los políticos actuales. No podemos conseguir que Rajoy o Rubalcaba dejen de ser como son porque siendo como son viven muy bien y están donde quieren estar, en el gobierno o en la oposición, pero siempre viviendo a nuestra costa y, cuando la situación lo requiere, gobernando en nuestra contra.
Podríamos cambiarlos en las próximas elecciones, podría argumentar alguien. Cierto, pero las próximas elecciones no se celebrarán hasta dentro de unos años y, además, los partidos políticos volverán a poner a los mismos, aunque sus caras y sus nombres puedan ser diferentes en algunos casos.
Pero, es cierto, debemos cambiarlos cuando tengamos la ocasión de votar, sí, aunque, hasta entonces, tenemos mucho trabajo por delante.
Lo primero que debemos hacer es cambiar. Cambiar nosotros, cambiarnos a nosotros. Cambiar nuestra forma de pensar, de enfocar los problemas, de analizar las situaciones, de buscar las soluciones.
Yo comienzo ahora. Comienzo con este post que será el último de 2012 y el primero de 2013. Comienzo modestamente, cambiando el nombre del blog, que pasará a llamarse "Cambiando el futuro".
El comienzo es modesto y el nuevo nombre del blog pretencioso. Cierto. Pero estábamos en que debíamos cambiar, y como primer cambio no está mal ser un poco ambiciosos y plantearnos metas que estén unos metros por encima de nuestras cabezas.
Pero, claro, no será el nombre del blog lo único que cambie. No. Cambiará el enfoque, cambiarán los asuntos de los que escribiré o la forma de enfocarlos. Nada de darle vueltas a la noria de lo mal que estamos (que lo estamos, no me he vuelto loco) y de qué mal lo han hecho nuestros políticos (que lo han hecho y continúan haciéndolo fatal). Eso, como decía al principio, no conduce a ningún sitio, salvo al pesimismo y la inacción. Se acabó, me olvidaré de los políticos en cuanto sean causantes de problemas y sólo hablaré de ellos cuando crea que son parte de la solución. Así que hablaré muy poco de los políticos. A ellos no les importará y yo viviré más tranquilo.
¡Dios mío! ¿De qué hablaré, entonces?
Ya encontraré temas que nos aporten soluciones o, al menos, buenos ejemplos: de superación, de esfuerzo, de creación, de investigación... De lo que realmente cambia a las sociedades y a las personas. En definitiva, de las cosas que son realmente importantes. Para hablar de tonterías que no aportan nada, más que confusión y cabreo, ya están los políticos y los tertulianos sabelotodo que se dedican a aplaudir o vapulear a los políticos , tengan o no razón, según el bando al que pertenezcan
Si alguien me lee y cree que puede colaborar, queda desde ahora mismo invitado a enviarme sus artículos y, si están en la línea de cambio que he tratado de explicar más arriba, serán publicados con el nombre, seudónimo y perfil que el autor desee.
Comienza una nueva etapa, no sé si tendré más lectores o perderé los pocos que tenía, pero es mi apuesta personal. No podemos cambiar el presente, porque el presente es el resultado de nuestro pasado, así que hemos de trabajar para cambiar el futuro; el nuestro y el que vamos a dejar a quienes nos siguen. Tenemos la responsabilidad de hacer para ellos un mundo mejor, como hicieron con el suyo los que nos precedieron.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Reforma educativa

Como tantas otras cosas en España, y no baladíes precisamente, el sistema educativo ecesita una profunda reforma para que pueda formar alumnos preparados para atender las demandas de la sociedad actual. Los niños y jóvenes que ahora están en las escuelas o institutos deben recibir una buena formación que les permita construir carreteras, edificios, curar nuestras enfermedades, escribir obras literarias, arreglar nuestros electrodomésticos o reparar ese grifo que gotea.
Pero, sobre todo, de las aulas deben salir personas en el más amplio sentido de la palabra, comprometidas con la sociedad y que sepan ver más allá de su propio interés personal. Personas que crean en un mundo más justo y dispuestas a colaborar para que así sea.
En estos momentos, cuando se está planteando la enésima reforma educativa, los ciudadanos de a pie contemplamos perplejos cómo, también por enésima vez, los políticos hablan de lo suyo, de lo que creen que les puede dar (o quitar) votos: las lenguas cooficiales, la religión, la ideología, etc. Por otra parte, los sindicatos de la enseñanza, que deberían tener un discurso técnico y deberían reivindicar las carencias que encuentran en su devenir diario, mantienen el mismo discurso que los políticos: volvemos a un sistema predemocrático, franquista, discriminador, ideologizado, etc.
¿Dónde están las necesidades curriculares que los profesores y maestros creen mal atendidas por el actual modelo? ¿Dónde recogen las necesidades materiales (profesores de apoyo, nuevas tecnologías, formación del profesorado para adaptarse a una tecnología que avanza a la velocidad de la luz?).
Nada de eso parece importar a los que se arrogan la defensa de la enseñanza pública, los cuales parecen más interesados, por no decir sólo interesados, en la defensa de los partidos de su misma ideologia o en el desgaste del adversario político. Por eso se hacen y modifican la leyes de educación sin solución de continuidad, mientras la calidad de nuestra enseñanza se deteriora sin remedio.
Nuestros políticos, empeñados en llevar su influencia a todos los ámbitos de la sociedad han logrado hacer de cualquier problema (real o inventado)  una controversia política, llevando todas las discusiones al ámbito ideológico e impidiendo con ello las soluciones técnicas de los asuntos.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Cuando el gobierno es nuestro enemigo


Cuando aún faltan unos días para que se cumpla un año desde su toma de posesión, el gobierno de Rajoy ha alcanzado un grado de impopularidad que va más allá del que le podrían haber granjeado las medidas anticrisis que todo el mundo suponía tendría que adoptar cuando hubiese llegado al poder. A esa impopularidad hay que añadir una gran desconfianza y una total falta de credibilidad.
Visto lo ocurrido con el PSOE, si esto sigue así, es muy probable que en las próximas elecciones el PP se convierta en un partido minoritario con una representatividad similar a la que tuvo en sus orígenes, cuando se llamaba Alianza Popular. Y se lo habrán ganado a pulso Rajoy, su gobierno y los miembros más destacados del partido.
El conflicto de la sanidad de Madrid es de tal magnitud y su repercusión en el resto de España tan grande, que el gobierno central haría mal en considerarlo solo como un problema dentro del ámbito de esa Comunidad Autónoma.
Este conflicto se entiende menos si tenemos en cuenta que la Comunidad de Madrid era la muestra de la supuesta buena gestión del PP, el ejemplo de cómo ellos podrían sacar a España de la crisis cuando alcanzaran el gobierno de la nación. Por eso ahora nos preguntamos los que vivimos fuera de Madrid, y supongo que buena parte de los madrileños, por qué de repente imponen el euro por receta (como en la quebrada Cataluña) o la privatización de la gestión de la sanidad pública como ya hiciera la quebrada Comunidad Valenciana en los tiempos de bonanza.
Los jueces, abogados, procuradores y resto del personal relacionado con la Justicia están en contra de las medidas de Gallardón, quién no ha dado un solo paso para mejorar la calidad y rapidez de la justicia española, pero si se ha dado mucha prisa por establecer tasas judiciales que ponen en peligro la tutela judicial efectiva de una amplia capa de la población, sin que esté claro que vayan a suponer ninguna mejora en el funcionamiento de un sistema judicial escaso de medios materiales y personales, del que, además, se le eliminan miles de jueces sustitutos sin que se convoquen oposiciones para que nuevos jueces de carrera puedan ocupar esas plazas.
Los defensores del gobierno argumentarán que la oposición a estas medidas obedece al corporativismo, pero es difícil sostener ese argumento si se analizan las razones de los distintos grupos de profesionales (de todo el espectro ideológico) afectados por las medidas en contraposición con las que aporta el ministro del ramo.
Otra de las medidas de Gallardón, la penúltima, ha sido dar las competencias del Registro Civil a los registradores de la propiedad y mercantiles, con lo cual, servicios hasta ahora gratuitos y muchos de ellos obligatorios estarán sujetos a los aranceles de los registradores. ¿Alguien se puede creer que esta medida disminuirá notablemente la carga de los juzgados? ¿No será más bien una medida encaminada a compensar la caída de ingresos de los registradores de la propiedad que, debido a la crisis, ¡los pobres!, ya no tienen ingresos millonarios como años atrás?
Hoy leo en la prensa que los rectores de las universidades públicas también están en contra de la reforma del ministro Wert y, como en el caso de la justicia, o de la sanidad, pertenecen a todo el arco ideológico, para consternación de los que no saben interpretar la realidad si no es desde la dualidad izquierda/derecha, PSOE/PP.
El gobierno tiene serios problemas y no son solo derivados de la terrible crisis económica que asola el país, ni mucho menos. Las personas son lo suficientemente maduras, y si no lo son la realidad les ha pasado por encima como una apisonadora, para saber que en situaciones excepcionales es necesario adoptar medidas igualmente excepcionales, pero la mayoría de la muy mayoritaria clase media está llegando al convencimiento de que el gobierno se está dando mucha prisa en adoptar medidas que tienen escaso efecto para paliar la crisis, pero que obedecen a su forma de entender la sociedad: sólo tienes derechos si te los puedes costear y es preciso alimentar intereses privados antes que mejorar la gestión y la eficacia de los servicios públicos.
Otra de las convicciones que el gobierno ha llevado al ánimo de los ciudadanos es que no tienen ningún interés en acabar o ni tan siquiera recortar los enormes privilegios de una clase política hipertrofiada que hasta ahora capea la crisis con mucho menos esfuerzo que el común de los contribuyentes.
Llevar a cabo todas las medidas que dijeron que no tomarían ha conseguido que la gente ya no crea ninguna afirmación del gobierno. Éste es el gran problema de mentir: cuando las mentiras se ponen de manifiesto deja de haber razones para seguir creyendo que ahora no estén mintiendo de nuevo.
Tampoco se puede dejar de lado el hecho de que, en este último año, los que repitieron hasta la saciedad que ellos sabían qué hacer y que su llegada al gobierno sería el primer paso para salir de la crisis, no solo no han conseguido aminorar ni gramo el peso de la misma, sino que éste ha aumentado considerablemente.
El gobierno del PP no ha tomado ni una sola medida de apoyo a los más afectados por la crisis, al tiempo que tampoco ha querido adoptar ninguna que haga recaer un mayor esfuerzo en los más favorecidos de nuestra sociedad.
La crisis está llevando a la descomposición de la clase media de nuestro país y las medidas del gobierno acentúan su desestructuración. Puede resultar muy peligroso que amplias capas de la población terminen viendo como un ataque personal y directo (que lo es) esas medidas que están desmantelando unos sistemas de protección social que creían sólidamente asentados.
El gobierno juega con fuego y haría bien en detenerse un momento en estas próximas fiestas navideñas, tan propicias para la reflexión, para pensar si el camino que han emprendido no es demasiado peligroso, si no para nosotros, que seguramente les trae sin cuidado, sí para ellos, ya que mientras sigamos teniendo derecho al sufragio (y siga siendo gratis, Gallardón mediante), lo usaremos para desalojarlos del poder que recibieron para solucionar nuestros problemas y que están utilizando en nuestra contra.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Es la ideología, idiota


La penúltima de Gallardón es la privatización del Registro Civil. No es que lo vaya a gestionar una empresa privada, es que ahora el peor ministro de justicia de la reciente historia de nuestro país lo ha adjudicado a los registradores de la propiedad, con lo que por los trámites ante el registro civil, que hasta ahora eran gratuitos, habrá que abonar los derechos arancelarios de los registradores: inscripciones de nacimiento, matrimonio, defunción, fe de vida, certificado de defunción, etc. ya no serán gratuitos.
Supongo que ahora nos dirán que lo gratis no se valora y que la gente se dedicaba  hacer inscripciones en el registro y a pedir fes de vida por diversión.
Tasas judiciales para los particulares, fin de la gratuidad del registro civil, aumento de los impuestos indirectos (IVA), de los directos (IRPF), aumento del copago de los medicamentos, supresión de servicios públicos, eliminación de profesorado, de personal sanitario, eliminación de ayudas a la dependencia, aumento de las tasas universitarias...
Ni una sola medida que haga contribuir más a los que más tienen.
Ni una sola medida que sirva para mejorar la situación económica.
Es la ideología, idiota.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Y ahora, a por Francia. El fin de la crisis se acerca

Y ahora, ¡a por Francia! Poco a poco la historia se repite, pero como Alemania habrá aprendido de la suya, supongo que no se empeñará, a medio plazo, en conquistar Gran Bretaña, ni Rusia, así que el fin de la pesadilla se acerca. Han bajado la calificación a Francia y el peligro de la crisis les acecha. Aunque los franceses no quieran, también ellos están en el sur de Europa, es decir, en el sur de Alemania, de modo que están llamados a formar parte de las PIGS, aunque al añadir una "f" esa palabra ya no tenga significado en inglés. Hasta ahora, como en la II Guerra Mundial, el gobierno francés ha sido "colaboracionista", sin necesidad de un Petain, ya tenían a Sarkozy, y sin trasladar el gobierno a Vichy. París tiene más glamour y no hay que dar demasiadas pistas. Una vez conquistada casi toda Europa, Alemania volverá a creer en las políticas expansivas, aflojará un poco las riendas porque necesita vender Audi, Mercedes y BMWs y equipos de Siemens y de AEG y... Y aquí estará el sur de Europa, con su sistema productivo asolado, con sus centros de investigación semiabandonados y con buena parte de los jóvenes profesionales trabajando fuera de sus países, muchos en la propia Alemania. Hasta eso expolian: formamos excelentes universitarios para que sea Alemania la que recibe los beneficios de nuestra inversión. Y en Villar del Río volverán a engalanar sus calles para recibir, en esta ocasión, a los alemanes. Y su alcalde repetirá como han hecho durante todos estos años cualquiera de nuestros políticos el fabuloso discurso: "Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación (...)"

domingo, 18 de noviembre de 2012

Sobre la independencia de Cataluña


Para los ensimismados de uno y otro lado, los que gustan de poner fronteras para separar y separarse, diferenciar y diferenciarse. Para los que dicen que son diferentes pero piensan que son mejores. Para los que creen que está en sus manos dar o quitar identidades, pertenencias o independencias.
Para todos.
Dejo el enlace a una entrevista que ha hecho Luis del Olmo, en ABC Punto Radio, a dos representantes de Fem Pinya, una organización catalana que agrupa a empresarios y profesionales y que pone muchos puntos sobre muchas is.
Se recomienda vivamente abrir bien los oídos para que lo que se oye pueda abrir las mentes, así como despojarse de los prejuicios.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Políticos: creencias y prejuicios


Leer las declaraciones de nuestros políticos es siempre un ejercicio arriesgado porque, al menos en mi caso, mi salud corre un serio peligro.
Hoy el diario El Comercio de Gijón nos ha regalado una entrevista con la Consejera de Educación del Principado de Asturias.
Esta buena mujer nos deja algunas perlas de su sectarismo militante. Por ejemplo, dice que le cuesta creer que el exconsejero Riopedre sea culpable de los delitos que se le imputan. Quizás porque le cuesta creer es por lo que, según declara, propondrá a Wert suprimir la asignatura de religión. Espero que no le cueste multiplicar y proponga también la supresión de la asignatura de matemáticas.
También dice que algunos colegios concertados eligen a sus alumnos y que van a investigarlos. Y yo me pregunto por qué no se ha hecho ya. Por supuesto que deben investigar a todos los centros que no cumplan con las normas, y los socialistas pudieron hacerlo durante los últimos 30 años que han estado en el gobierno, exceptuadas las anécdotas de Sergio Marqués y Álvarez-Cascos.
Mis hijos han ido siempre a un colegio concertado y yo no he visto que se seleccionaran los alumnos con otros criterios que la baremación impuesta por la consejería en cada momento. He visto, sin embargo, cómo un presidente del Principado, socialista (y no es por señalar), llevaba a su hijo a un colegio público que no le correspondía por zona; como tampoco creo que tuviera puntos por ingresos, ni por familia numerosa, que no lo es, pues me gustaría saber el criterio de ese centro para admitir a su hijo, al cual, en más de una ocasión vi llegar al cole en el coche oficial de su papá presidente-socialista.
Pero claro, supongo que a la Consejera de Educación también le costará creer esto. En cambio, es más fácil creer y, sobre todo, seguir lanzando sospechas sobre los colegios privados concertados, porque de alguna manera hay que desviar la atención o, llegado el caso, explicar, por qué un alumno de la red concertada le cuesta a la administración la mitad que un alumno de la red pública.

Nuestros políticos gobiernan guiados por sus prejuicios e iluminados por su propia incompetencia y han logrado que en treinta y cinco años de democracia el estado central, todas y cada una de las autonomías y los principales ayuntamientos del país estén en la más completa ruina, sin citar a los casi seis millones de parados, éxito indiscutible de sus acertadas políticas educativas y económicas. Supongo que a la Consejera de Educación también le costará creer estas rotundas afirmaciones, por lo que, si fuera el caso, le sugiero que hable con alguno de los más de cien mil parados de Asturias; es más que probable que cualquiera de ellos consiga derribarla del caballo en su particular camino de Damasco que, por ahora, la conduce con fortuna por el proceloso mundo de los cargos políticos.


domingo, 30 de septiembre de 2012

Cómo salvar a España de su ruina inminente y por qué no lo harán

Unos nuevos Presupuestos y un paso más, quizás el último para que la ruina de España sea irreversible. Lo políticos, todos, los del gobierno y los de la oposición, saben que la solución razonable y menos costosa, y sobre todo, posiblemente única, pasa por los siguientes pasos: a) decirle a la UE (léase Merkel) que España pagará sus deudas, pero lo hará en unos plazos asumibles y que permitan destinar recursos para salir de la recesión. Por ejemplo, empleando 5 ó 7 años para reducir el déficit al 3%. b) diciéndole a la UE (ya saben, Merkel) que los bancos alemanes tendrán que negociar con nuestros bancos lo que éstos les deben, pues si los bancos españoles se metieron hasta las cejas en el ladrillo y para ello se endeudaron con bancos alemanes y franceses, éstos tienen que asumir la parte que les toca por no haber calculado sus riesgos. En ningún sitio está escrito, salvo en la biblia de Merkel, que los bancos alemanes no puedan tener fallidos por sus errores de gestión. c) Que si la UE quiere prestarle dinero a nuestros bancos para que puedan pagar a los suyos que no esperen que esa deuda la avalemos y, llegado el caso, paguemos los españoles. d) Que si no están de acuerdo con los puntos anteriores, ya saben lo que deben hacer, porque nosostros no vamos a salirnos del Euro y no vamos a aceptar el rescate (del verbo chantajear) de la UE. Sería ideal agrupar en esa misma posición al resto de PIGS y a Italia, porque la dimensión de la economía de todas ellas no dejaría salida a las orgullosas naciones ricas del norte. Una vez puestas las cartas sobre la mesa, en España el gobierno debería liderar una unión de todos los partidos que quisieran participar para: 1) organizar un plan de recuperación de la economía diseñando las reformas estructurales que permitan el cambio hacia una economía poco intensiva en mano de obra y basada en las nuevas tecnologías y el uso de tecnología punta. 2) Rediseñar una estructura de la administración política del Estado que sea moderna, eficiente y propia de una sociedad del siglo XXI. No se puede seguir pensando en una administración "en papel" cuando los menores de 30 años usan internet para todo, y una buena parte de los mayores de esa edad, también. 3) Esa administración debe tener un tamaño mucho menor que la actual, lo cual, entre otras ventajas (eliminar duplicidades, burocracia, etc.) tendría un coste mucho menor, con lo que se liberarían recursos y sería posible disminuir la presión fiscal sobre empresas y particulares, lo que tendría un efecto dinamizador de la economía. ¿Por qué no se llevarán a cabo los pasos anteriores? Por las siguientes razones: i) Rajoy no tiene la capacidad, el liderazgo, ni el apoyo de su partido ni de la oposición (léase PSOE) para hacer un planteamiento a la UE como el señalado. ii) Ni Rajoy, ni Rubalcaba, ni sus respectivos partidos, ni ningún partido con representación parlamentaria, con la excepción, quizás, de UPyD, tienen ningún interés en la reforma de la administración del Estado, porque saben que eso les quitaría una buena parte de su poder y, sobre todo, de puestos de trabajo, ingresos e influencias de todo tipo. Por todo ello, preferirán la ruina del país y arrasar con la clase media con tal de no perder ni un ápice de las posiciones de privilegio que ostentan. Y esta afirmación sirve lo mismo para los que ahora gobiernan y están reduciendo los recursos destinados a los servicios públicos, como para los que, desde la oposición, dicen defenderlos, pero lo hacen sólo como estrategia de desgaste del gobierno. Y prueba de ello es que antes el PSOE hizo lo mismo desde el gobierno y lo sigue haciendo en las CCAA en las que gobierna, donde dice no querer aplicar los recortes del gobierno central, pero lo hace, en vez de optar por recortar en estructura política (fundaciones, entes públicos, patronatos, subvenciones a los afines, etc etc. etc.). En definitiva, hay otro camino, no es cierto, como dice el PP, que no haya alternativa a su política, pero no lo recorrerán porque lo primordial para ellos y para la oposición es conservar su posición de privilegio al abrigo del tsunami que está asolando al país.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La flexibilidad del mercado de trabajo

Cuando una empresa está en un buen momento, crecen sus ventas y benefecios y, a pesar de ello, negocia con sus trabajadores peores condiciones de trabajo y menores salarios, aprovechando la díficil situación económica del país, lo que están haciendo es volar todos los puentes para las futuras negociaciones, cuando en eventuales situaciones menos favorables la empresa necesite realmente acometer reformas.

Dicho de otra manera. Agotan los márgenes cuando la situación es favorable, de modo que, cuando llegan los malos tiempos, sólo queda el despido como medida de ajuste.
Por eso es falaz el argumento de que la última reforma del mercado de trabajo facilita a las empresas otras medidas de ajuste que los despidos, porque las empresas procurarán apurar sus márgenes disminuyendo todo lo posible los costes laborales por la vía de la disminución de salarios, del aumento de jornada, de la eliminación de beneficios conseguidos en anteriores negociaciones o con la combinación de todas estas medidas.
Llegado el momento, en una situación de seria dificultad para la empresa, el único instrumento de ajuste será la reducción de plantilla.
Como en la fábula del escorpión y la rana, ésa es su naturaleza.

domingo, 9 de septiembre de 2012

La clase política española y su responsabilidad en la crisis

Una teoría de la clase política española | Política | EL PAÍS

El anterior enlace dirige a un artículo de César Molinas en El País en el que diagnostica los problemas de España y los motivos por los que no se remedian, a pesar de llevar más de cuatro años de crisis.
Es una lectura imprescindible para todos, pero sobre todo para aquellos que siguen interpretando la realidad en clave izquierda/derecha, PSOE/PP.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Telefónica, la subida del IVA y el desprecio al cliente

Algunas empresas muestran un desprecio hacia sus clientes tan increible como absurdo. El último ejemplo lo ha protagonizado Telefónica con laa facturas que acaba de remitir a sus clientes. Telefónica factura los periodos comprendidos entre los días 17 de cada mes y emite la factura con fecha del día 1 del mes siguiente. Nada que objetar, salvo que este mes el día coincidía con la subida del IVA, en este caso, del 18% al 21%. Un comportamiento leal y respetuoso con sus clientes debería haber llevado a la Compañía a hacer una excepción en sus costumbres y emitir la factura con fecha 31 de agosto, algo, por lo demás totalmente legal y, además, más ajustado a la realidad, ya que los servicios se prestaron mientras el IVA era del 18%. Telefónica, mostrando un desprecio no inédito,pero si incomprensible hacia sus clientes, se ha limitado a seguir su rutina,emitir la factura con fecha del día 1 y poner una nota en la factura indicando que está obligada legalmente a aplicar el IVA vigente en la fecha de la factura, pero sin decir que no tiene ninguna obligación legal de emitir esa factura con fecha del día 1 y que podía haberla emitido con fecha del 31 de agosto aplicando el IVA del 18%. No se puede tener una actuación más lamentable ni un mayor desprecio por los clientes.

miércoles, 25 de julio de 2012

Los políticos han causado la ruina de España y son el obstáculo para su salvación

La situación económica en España no puede ser más crítica. Las afirmaciones del PP en la oposición de que no se podía seguir con una prima de riesgo al nivel que estaba entonces sigue siendo válida, con el agravante de que ahora está mucho más alta.
Los que juegan al juego absurdo de que con el PP la prima de riesgo ha pasado de los 600 puntos tratando de engañarnos haciéndonos creer que con el PSOE estaría por debajo siguen con el tacticismo estéril que empleó en su momento el PP haciéndonos creer (engañándonos) que sabían lo que había que hacer y que en cuanto ellos llegaran al poder todo se resolvería como por ensalmo.
El PSOE negó la crisis apostando por que ésta fuese de corta duración y creyó que inyectando unos miles de millones de Euros en un absurdo Plan E aliviaría sus síntomas hasta que volvieran los buenos tiempos.
Como ya suponíamos muchos, fue como tratar de curar el cáncer con aspirinas. No se aliviaron los síntomas y, sin adoptar ninguna medida para corregir los verdaderos problemas, la enfermedad se agravó irremediablemente.
Como el PSOE o Zapatero o todos ellos no tenían otro interés que perder por la mínima y dejar la situación al PP del peor modo posible, adelantaron las elecciones 6 meses comunicándolo absurdamente con más de tres meses de antelación, con lo que se alargó varios meses la parálisis propia de los periodos electorales.
Por supuesto, tenían claro que ya no serían ellos los encargados de formar gobierno, por lo que no tomaron una sola medida más y tampoco presentaron la Ley de Presupuestos. Había que dejar el campo lo más embarrado posible.
Y el PP ganó por mayoría absoluta, más por incomparecencia del rival que por la calidad de su juego. Pero ganó. Y en vez de ponerse a gobernar desde el mismo momento de formar gobierno decidieron que era mucho más importante esperar a las elecciones andaluzas. Como siempre pensando en sus propios intereses personales, primero, y de partido después. Si queda tiempo ya se ocuparán del interés general.
Y tras las andaluzas había que ponerse manos a la obra, pero se había perdido un tiempo precioso y, para colmo, como sospechábamos muchos, el PP tampoco sabía lo que había que hacer. Era fácil imaginarlo, porque en la oposición no dieron ni una sola pista. Y ya era raro que ni por equivocación se les escapara alguna idea.
Y comenzaron por lo fácil: subir el IRPF. ¿Modificarlo para recaudar mejor (más y de manera más equitativa)? ¡Menuda pereza, modificar ahora el impuesto con el trabajo que da todo eso!
Luego vino el aumento o implantación del copago de las medicinas de una manera precipitada y chapucera que creó desconfianza, incertidumbre y malestar entre el personal médico, farmacéutico y,sobre todo, entre los afectados que, a día de hoy, no se ha resuelto.
Y la reducción del salario de los funcionarios y la disminución de recursos a la dependencia y la subida del IVA. Una subida importante y que, en los casos en los que se cambia el tipo supone unos incrementos extraordinarios que recaen sobre una población con los recursos al límite y que, en un gran porcentaje, hace tiempo que, a la fuerza, han reducido sus gastos a los de supervivencia.
El PP está fracasando en la manera de atajar la crisis porque no quiere meter mano donde de verdad se necesita: modificar a fondo una Organización política del Estado hipertrofiada, cara, insostenible y corrompida hasta la médula.
Enfrente tiene a un PSOE que no tiene ningún interés en que se redimensione esa organización política porque esperan poder ocupar todos esos puestos o una buena parte de los mismos cuando el PP se haya desgastado y pierda las elecciones.
Tampoco los demás partidos, a excepción de UPyD, tienen interés en ello, porque casi todos, mucho o poco, han tenido ocasión de ocupar alguno de esos puestos.
Sólo hay que escuchar a los representantes de la izquierda defender con candor patético la actual estructura política en la que, según ellos, no sobra ni un suelo puesto.

El drama de España son unos políticos decididos a seguir manteniendo puestos y privilegios aunque para ello deban exprimir a los ciudadanos hasta la asfixia y terminar con el incipiente Estado de Bienestar que empezábamos a vislumbrar, mientras se acusan mutuamente de ello y se erigen como salvadores del mismo. Una estrategia para conseguir el voto de los contribuyentes expoliados y estafados.
Tratarán de salvar hasta donde puedan sus propias estructuras de poder e influencia aunque vean al país arruinado e intervenida su soberanía económica (valga la redundancia).

sábado, 21 de julio de 2012

La única solución para el futuro de España


Los que duden de las causas de nuestra situación y no tengan claras las soluciones y sigan pensando en clave izquierda-derecha, PSOE-PP, que lean este artículo, de Galo Mateos, en El Condifencial.
Si después de hacerlo siguen pensando igual, que se lo hagan mirar.

sábado, 7 de julio de 2012

Las movilizaciones de la minería terminarán en tragedia


Las protestas de los mineros del carbón ya duran más de un mes y la violencia, sobre todo en Asturias y, algo menos en León, sigue aumentando.
Con el escenario de la reconversión minera, que dura ya treinta años, y la justificación de los recortes adoptados por el gobierno, vemos cómo dos grupos de trabajadores se enfrentan a diario. Los mineros creen defender sus puestos de trabajo y el futuro de las comarcas mineras, cuando, en realidad, están siendo utilizados por las empresas mineras que han venido obteniendo sustanciosos beneficios con subvenciones al carbón e indemnizaciones por el cierre de explotaciones. Tampoco son ajenas otras empresas que se han beneficiado de la lluvia de millones que caía sobre las regiones mineras con el fin, supuesto, de reconvertir las comarcas mineras.
También son actores importantes, aunque ahora voluntariamente apartados del foco, los políticos que han manejado esos fondos para sus propios intereses políticos.
Y, como no, los sindicatos mineros que han manejado fondos y subvenciones a su antojo pensando siempre en sus propios intereses y nunca o casi nunca en los de los trabajadores y las comarcas que decían defender.
El otro grupo lo forman las fuerzas del orden, policía y guardia civil que, si juzgamos por las opiniones de algunos, parecen ser seres irracionales que disfrutan con la violencia.
Pero ellos obedecen órdenes, hacen su trabajo, el que les ordenan sus superiores y, afortunadamente, hay imágenes suficientes de la violencia de los mineros como para poder mantener, siendo mínimamente honesto, que utilizan la fuerza de manera desproporcionada.
Cohetes dirigidos utilizando tubos como lanzaderas, pelotas de golf, bolas de rodamientos disparadas con gomeros (tirachinas), barricadas en las vías del tren, en las autopistas... Las imágenes son espeluznantes y la pasividad, cuando no complacencia, de políticos y sindicalistas, es lamentable, negligente y, aunque llegado el momento lo nieguen, cómplice.
Ya ha habido varios heridos, algunos de gravedad, no sólo entre agentes de la guardia civil, algo que, curiosamente parece no preocupar a nadie, como si por ser agentes de la guardia civil ya no tuvieran derechos y cualquier tropelía que sufran estuviera justificada.
También ha habido  heridos “civiles” cuyo coche o el tren en el que viajaban ha chocado contra una barricada o ha sido impactado por un cohete lanzado por los mineros.
No hay que ser vidente para saber que no está lejos el momento en el que se producirá una víctima mortal. Será un policía o un guardia civil, un minero, un manifestante (no todos son mineros) o una persona ajena al conflicto, pero la estadística nos dice que terminará por ocurrir. Y cuando suceda veremos, como tantas otras veces, a políticos y sindicalistas ponerse de perfil y condenar la violencia con tanta hipocresía y desfachatez como ahora callan o alaban la lucha de los mineros y condenan la actuación de las fuerzas de orden público.
La sinrazón y la desvergüenza no tiene límites. Al tiempo.

sábado, 30 de junio de 2012

La quiebra del estado


La política hace tiempo que, en España, se ha convertido en una actividad perversa, pero con la llegada de la crisis y su agudización de los últimos meses se ha puesto del todo en evidencia.
Se aprueban recortes de todo tipo para los ciudadanos con la excusa de que es inevitable para disminuir los gastos del Estado y atajar el déficit, pero se mantienen intactas las estructuras hipertrofiadas de una administración tan ineficaz como desmesurada.
No se busca corregir los defectos de base de una estructura estatal insostenible económicamente, ineficaz y que tiene como fin primordial colocar a los militantes y simpatizantes a fuerza de crear cientos de organismos, entes, empresas públicas y semipúblicas, patronatos y cualquier tipo de organización a la que destinar recursos cuyo objetivo principal es pagar buenos sueldos a los amiguetes colocados en ellos.
En estos meses de recortes de servicios, subidas de impuestos e incremento de precios de productos regulados no se ha tomado ni una sola decisión que afecte de manera sustancial a esa estructura que nos asfixia económicamente y que nos complica la vida con obligaciones absurdas.
Con la apariencia de una administración moderna mantenemos unos funcionamientos propios del siglo XIX, en los que todas las obligaciones recaen sobre los súbditos (que nos ciudadanos) y todos los derechos sobre la administración.
Los políticos se empeñan en mantener esa maquinaria funcionando a costa de los impuestos de los ciudadanos y a pesar de que la misma es un lastre para éstos y para el desarrollo de sus proyectos empresariales.
Los organismos de control, con el Banco de España como paradigma, se han demostrado totalmente incapaces de ejercer la función reguladora para la que fueron creados. Las Cajas de Ahorros fueron llevadas a la quiebra por una gestión suicida; muchos bancos están al borde de la quiebra, cuando no quebrados, por una errónea política de riesgos. Los oligopolios acuerdan precios saltándose las leyes de la competencia. Las empresas eléctricas consiguen de los gobiernos reconocimientos de deudas por unos déficit de tarifas que ellas mismas establecen y fichan a expresidentes y a exministros en una sospechosa y odiosa colusión de intereses que a cualquier ciudadano con unos índices de moralidad en los límites de lo normal sólo pueden que repugnarle.
Las Cajas de Ahorros han sido arruinadas por unos gestores que han creído que los libros de cuentas lo aguantan todo y que el dinero caía del cielo y que antepusieron sus intereses políticos por encima de la solvencia y el futuro de las entidades que dirigían. Pero, además, las esquilmaron con sueldos millonarios, contratos blindados y planes de pensiones que avergonzarían a cualquier persona decente.
En definitiva, los gobernantes de nuestra democracia, que surgió tras una modélica transición desde la dictadura, han llevado a nuestro país a la ruina e, incapaces de reconocer sus errores, el alcance de los daños y la imposibilidad de continuar con este modelo de Estado, se mantienen empecinados en el error haciendo que los contribuyentes paguemos las consecuencias sufriendo los recortes de los servicios y el aumento de los impuestos.
¿Hasta cuando vamos a consentir que se salgan con la suya?

sábado, 16 de junio de 2012

No es el fin del mundo, pero sí el de nuestras familias

Dejo el enlace al artículo de Roberto Centeno en Cotizalia que lleva el título de este post. Es imprescindible leerlo para saber por qué estamos como estamos y lo que nos espera.

domingo, 10 de junio de 2012

La inadmisible forma de "lucha" de los mineros


Los mineros del carbón están en huelga desde hace 11 días. ¿Motivo? El fundamental, que el gobierno ha rebajado unilateralmente el importe de los Fondos Mineros, fondos que tienen como fin la reindustrialización y mejora de las comarcas mineras para compensarlas por la disminución del sector de la minería del carbón.
Vaya por delante que no me opongo a que los mineros reivindiquen lo que crean necesario para ellos como trabajadores y para sus comarcas. Con lo que no estoy de acuerdo es con la forma en la que están llevando a cabo sus protestas. Pero antes, hagamos un poco de historia.
La minería del carbón lleva en España 30 años en reconversión. Se dice pronto, pero 30 años son muchos años y esos años han estado (y aún lo están) llenos de dinero público empleado en prejubilaciones y en planes de formación, empleo, reindustrialización y mejora de las comarcas mineras.
Los resultados de todo ese dinero, salvo el destinado a prejubilaciones que ha permitido mantener el poder adquisitivo de los trabajadores excedentes del sector y, por tanto, cierto nivel de consumo en las comarcas (digo cierto porque muchos prejubilados no se han quedado a vivir en las comarcas mineras) el resto ha servido para bien poco. En muchos casos se ha dejado la decisión de las inversiones en manos de los sindicatos y éstos, no se les puede reprochar, no han sabido acertar en las proyectos. Uno de los ejemplos más destacados fue la construcción de un campus universitario en Mieres.
Pero no sólo se han empleado mal, es que ni tan siquiera se han aportado proyectos suficientes para emplear todos los fondos previstos. De hecho, el recorte del gobierno ha consistido en reducir este año la cantidad de esos fondos al importe adjudicado el año pasado.
El resultado de todo esto es que como los recursos, por grandes que sean (que lo han sido) son finitos, lo que se emplea en unas cosas no se emplea en otras y así tenemos que 30 años después y con el horizonte del 2.018 señalado por la UE como el fin de la minería del carbón en España, las comarcas mineras están más depauperadas, empobrecidas y sin alternativas de empleo que nunca.
Y ahora los mineros salen a la calle y vuelven a hablar ellos, los partidos de izquierdas y un buen número de personas de solidaridad y lucha justa por sus derechos, pero nadie se cuestiona la justicia de esa lucha. Los mismos que cuando los que hacen huelga son los maquinistas de RENFE, los controladores aéreos o los pilotos de Iberia, se cansan de hablar de trabajadores privilegiados que toman por rehenes al resto de ciudadanos, se muestran ahora complacidos con la “lucha solidaria de los mineros”.
Y esta es la parte de la historia con la que no estoy de acuerdo. Los mineros pueden ser muy solidarios con ellos mismos, pero en absoluto con el resto de trabajadores. No he visto un solo minero en la calle estos últimos cuatro años mientras los trabajadores de la construcción se iban uno tras otro al paro hasta formar una buena parte de los cinco millones de parados que tiene España.
Los mineros salen a la calle impiden la libre circulación de mercancías y personas si importarles los problemas de los demás. Estudiantes que no pueden acudir a los exámenes finales, enfermos que no pueden acudir a consulta o a tratamiento, otros trabajadores que no pueden acudir a su trabajo...
Los trabajadores que padecen los cortes de carretera no tienen, ni tendrán nunca, la seguridad en el empleo que tienen los mineros de Hunosa, no tienen, ni tendrán nunca sus condiciones económicas, ni tienen, ni tendrán nunca la seguridad de acceso a unas prejublaciones de privilegio a los 42 años.
Y si alguien va a argumentar el peligroso y penoso trabajo de los mineros, ya me adelanto a decirle que sí, pero que no es más penoso o peligroso que el de los trabajadores de la construcción (sólo hay que repasar las cifras de siniestralidad laboral de cada sector) o que el de los pescadores, y ni unos ni otros tienen las condiciones económicas o de acceso a la jubilación de aquellos.
Y termino como empecé, no discuto el derecho de los mineros a luchar por lo suyo o por lo que creen que es mejor para sus comarcas, aunque estén equivocados, pero no puedo estar de acuerdo en que su lucha se lleve por delante los derechos de los demás.
Y para terminar, algo que ilustra bien lo que algunos esconden tras la lucha de los mineros. Esta pasada semana José Ángel Fernández Villa, tradicional líder del SOMA-UGT, le decía a un policía: “llevo sesenta años en este negocio y no acepto la represión”. Pues eso.

martes, 24 de abril de 2012

Las medidas económicas de Rajoy


Nuestro gobierno, el que por boca de su presidente decía que sabía lo que tenía que hacer, lleva en el poder cuatro meses en los que ha ido incumpliendo sus promesas electorales una tras otra con la única excusa de que la situación de nuestro país es desesperada.
Como excusa es bastante pobre si tenemos en cuenta que eso lo venían repitiendo en los últimos meses del gobierno de Zapatero. Así que si en la campaña electoral dijeron que no harían lo que ahora están haciendo sólo cabe deducir que nos engañaron de manera premeditada para conseguir nuestro voto.
Los engaños electorales son tan característicos de nuestros políticos que forman para de su identidad, pero no por ello deberíamos dejar de exigirles que dimitan si ese es su comportamiento.
En estos cuatro meses el gobierno sólo ha tomado medidas que reducen el gasto público, fundamentalmente el que redunda en el empleo y en los servicios a los ciudadanos, mientras que han sido muchos más discretas la reducciones en aquello que afecta a los políticos: sueldos, dietas, cargos, asesores, pensiones, privilegios, coches oficiales, tarjetas de crédito, televisiones estatal y autonómicas, etc. Es decir, han cargado el peso de la crisis sobre los contribuyentes aumentando los impuestos y reduciendo los servicios.
Por contra, no han tomado ni una solo medida tendente a la dinamización de la economía.
Son muchas las voces de diversos ámbitos nacionales e internacionales que advierten de que España entrará en una recesión más grave debido a las tremendas medidas de ajuste, algo que el gobierno parece ignorar. Pero la conclusión es evidente, reduciendo la inversión pública al mínimo, habrá menos empleo, si hay más persona en paro, las que trabajan deben pagar más impuestos y más tasas y los servicios (sanidad, enseñanza, transporte, etc.) son más caros, el dinero que las familias podrán destinar al gasto será mucho menor. Con menos gasto, menor consumo, con menos consumo menos producción, si decrece la producción aumenta el paro y eso no es otra cosa que alimentar el círculo vicioso. Si meter dinero público en el sistema de manera descontrolada es como desguazar los vagones para alimentar la locomotora, reducir drásticamente el gasto, aumentar los impuestos y las tasas y encarecer los servicios públicos es lo mismo que dejar a la locomotora sin combustible cuando la pendiente es más pronunciada.
Algunas de las medidas adoptadas no resisten el mínimo análisis.

Subida de las matrículas universitarias. Las justifican diciendo que los estudiantes apenas pagan el 15 ó 20% del coste real y acompañan un análisis demoledor (y a mi entender falso y exagerado) de la calidad de la enseñanza universitaria. Pero la pregunta inmediata es que si es tan mala por qué nos quieren cobrar más. Si fuera un restaurante no creo que subieran el precio del menú después de decirnos que la comida es mala y el servicio pésimo.

Subida del copago farmacéutico. En este caso el argumento es el contrario, tenemos una sanidad muy buena, por lo que es necesario preservarla aumentando lo que se debe pagar por los medicamentos.
De todas formas, yo estoy de acuerdo con esta medida en términos generales, no con la que parece que aplicará el gobierno. También pienso que se debería aplicar un pequeño pago por las consultas y por las estancias hospitalarias. En el primer caso para evitar abusos y en el segundo para abonar aunque sea parcialmente los servicios no sanitarios, comida, principalmente, que, además, el enfermo está dejando de abonar en su domicilio.
Pero todo esto debería abonarse en función de la renta y del tipo de enfermedad, crónica, de larga duración, etc. Sin embargo no parece que el gobierno se vaya a romper demasiado la cabeza con este tema y terminará por pagar, en mayor o menor medida, todo el mundo.

Las medidas adoptadas por el gobierno son injustas y recaen sobre la sufrida clase media, pero no se toman otras que tendrían menos efectos sobre el ciudadano medio. A las ya mencionadas y que afectarían a los cargos públicos, se podría disminuir el gasto en defensa, se podrían retirar las tropas que están en misiones fuera de España (nuestros socios, que nos exigen reducir el gasto, lo entenderían, sin duda). Se podrían unificar todas las elecciones, generales, autonómicas y municipales en la misma fecha. Sería un ahorro importante reducir, por ejemplo, un 20% los parlamentarios nacionales y autonómicos y los concejales.
No sería descabellado poner un impuesto especial a los coches de más de 60.000 Euros, viviendas de más de 600.000 Euros y joyas y otros objetos suntuarios de más de 6.000 Euros de valor unitario.

También debería hacerse una reforma en profundidad del IRPF, de modo que se corrija la actual situación en la que las rentas del trabajo pagan el 75% de este impuesto.

Hay muchas cosas que hacer y que este gobierno no está haciendo y no creo que tenga intención de hacer. Al contrario, la medidas que está tomando son las más fáciles y las menos eficaces para combatir la crisis.

No sabían lo que tenían que hacer. Ésa fue otra mentira de su campaña electoral. Y, lamentablemente, siguen sin saberlo.

Y España está técnicamente en recesión tras dos trimestres consecutivos en los que el PIB ha decrecido.

viernes, 6 de abril de 2012

Los Presupuestos Generales y la ciencia

Dejo el enlace a un post del blog Scentia, Recortes en ciencia + Deudas del fútbol = Vergüenza nacionalque explica muy bien una de tantas situaciones absurdas de este país: se permite que el fútbol deba cientos de millones a la Hacienda Pública y a la Seguridad Social, algo que no se permitiría a ningún otro particular o empresas, mientras se recortan las cantidades destinadas a fines primordiales para nuestro país.

domingo, 1 de abril de 2012

Asturias tras el 25 de marzo

Después de las elecciones del 25M, Asturias tiene por segunda vez en menos de un año la posibilidad de tener un gobierno sustentado por partidos de derechas en lugar de un gobierno del PSOE en solitario o con la colaboración de IU como ha ocurrido en los últimos treinta y dos años, excluido el periodo que casi podríamos llamar anecdótico en el que gobernó Sergio Marqués, apoyado primero por el PP, del que fue cabeza de lista, y después sin el apoyo de esta formación, tras una lucha interna en la que los principales contendientes han tenido mucho que ver en que no se aceptara a Cascos para encabezar la lista de las elecciones autonómicas de mayo de 2011 y en la falta de acuerdo con Foro para sacar adelante los presupuestos, después.
Lo acontecido hasta las pasadas elecciones del día 25 demuestra el poco respeto que el PP nacional tiene a Asturias, empezando por Rajoy y continuando por Dolores de Cospedal. Asturias tiene muy poco peso económico y político en el conjunto de España y por eso Rajoy puede permitirse hacer una apuesta arriesgada porque la pérdida es pequeña. Asturias vota tradicionalmente a la izquierda, es consumidora de importantes recursos económicos (pensiones, fondos mineros…) y mantiene un importante déficit de infraestructuras que requieren de millonarias inversiones. Todo esto en una situación de grave crisis económica y de fuertes recortes presupuestarios sólo puede conseguir escasas simpatías de los asturianos por el gobierno de la nación. Poco importa entonces perder o no alcanzar el gobierno regional y tener una caja más con la que repartir lo que no hay.
Rajoy se permitió desechar la opción de Cascos porque prefirió dar gusto a sus simpatías personales antes que a la posibilidad de tener un candidato ganador en Asturias.
Apostó entonces y perdió y Foro se alzó con una mayoría minoritaria y pudo formar gobierno sin que el PP moviera un dedo para apoyar un gobierno que no fuera socialista después de muchos años y eso a pesar de los escándalos de corrupción con los que había terminado el último gobierno de Areces.
En aquella ocasión el PSOE y el PP pactaron para dar a este último la presidencia de la Junta General del Principado y el PSOE no presentó candidato a presidente y le ahorró al PP tener que retratarse ya en aquel momento.
Después vino el penoso espectáculo de la negociación (mejor dicho, no negociación) de los presupuestos. El PSOE jugando a que Foro y PP se despellejaran entre sí y este último siguiendo, como no, las instrucciones de Madrid, presentando una enmienda a la totalidad y cerrando con ella cualquier posibilidad de pactar unos presupuestos con Foro.
El objetivo de esta lamentable estrategia era lograr que el gobierno de Foro se desangrara tratando de gobernar con un parlamento hostil que, como había hecho hasta entonces, se opondría a cualquier iniciativa del gobierno y con un presupuesto prorrogado que sería completamente ineficaz en la situación actual.
Esperaban que tras un año en esa situación y sin poder sacar adelante de nuevo los presupuestos del años siguiente, terminaría convocando elecciones anticipadas y el PP recuperaría los votos perdidos y, empujado por el gobierno de la nación, se alzaría con el poder.
Pero Cascos, que pude ser lo que se quiera, pero que es un animal político hizo lo que cualquier gobierno democrático debe hacer en esa situación: convocar elecciones. PSOE y PP se quedaron tan sorprendidos como descompuestos. Sus líderes no habían pensado ni por un momento que Cascos pudiera tomar esa decisión. En un país en el que el poder es un fin en sí mismo y en el que los partidos trabajan sólo para no perderlo, pensar que alguien pudiera arriesgarse a perderlo a los pocos meses de conseguirlo era sencillamente inimaginable.
Rajoy escogió, o le escogieron, entonces la que ya para las elecciones generales había aparecido como líder emergente del partido en Asturias y le dejó hacer a ella lo que no dejó hacer a Cascos y que se filtró como razón última para no aceptar su propuesta para ser candidato en las elecciones autonómicas asturianas: sus deseo de hacer una radical limpieza en el PP asturiano.
El PP nacional, y creo que asturiano, volvieron a demostrar un profundo desconocimiento de la sociedad asturiana y, a la vista de los resultado de las elecciones generales en Asturias, pensaron que con pasear por la región al presidente del gobierno y a casi todos los ministros del gobierno, sin molestarse siquiera en hacer una mínima promesa sobre los grandes asuntos pendientes de la región, sería suficiente para ganar. El descalabro de Foro lo daban por descontado y se las prometían felices siendo la fuerza mayoritaria de la derecha y reclamando el apoyo de Foro que ellos le había negado, pero que éste les daría sin duda.
Y llegó el 25 de marzo y Foro lejos de desmoronarse consiguió ser el partido más votado de la derecha. El PP estuvo muy lejos de arrasar y repitió sus exiguos mismos diez diputados de las elecciones anteriores. Y, como los dioses se divierten poniendo en aprietos a los mortales, es posible formar un gobierno de derechas si Foro y PP se ponen de acuerdo y consiguen el apoyo de UPyD.
¿Qué ocurrirá ahora?
Pues oyendo las palabras vacías de Mercedes Fernández tras sus reunión con Álvarez-Cascos, mucho me temo que las consignas que ya ha recibido de Madrid vuelven a indicar que Rajoy de nuevo quiere poner en práctica la estrategia de desgaste de Foro obligándolo a estar en la oposición, renunciando a que el PP asturiano pueda salvar la cara colaborando en un gobierno de derechas y permitiendo que el PSOE gobierne en minoría y con muchas dificultadas teniendo una mayoría de bloqueo Foro-PP que, aunque sólo sea por similitudes ideológicas, votarán juntos en muchas ocasiones y en asuntos trascendentales.
Mariano Rajoy y los estrategas de su partido vuelven a frotarse las manos pensando en el desgaste del PSOE asturiano, al que colaborará y no poco el gobierno de Madrid negándole el pan y la sal, y en la, esta vez sí, más que probable desaparición de Foro tras tres años en la oposición y sin la presencia de Cascos quien, suponen, abandonará su escaño o se mantendrá habitualmente ausente de la región, abandonando a Foro a su suerte.
Tras esos tres años y las condiciones descritas, el PP estaría de nuevo en condiciones de ganar las elecciones.
Los fallos de esta estrategia son varios y muy importantes.
Por un lado, el PP sufrirá un gran desgaste al negarse de nuevo a la posibilidad de que en Asturias gobierne la derecha, se aireen las instituciones con la entrada de aire fresco y se renueve la política asturiana limpiando la corrupción y el clientelismo formado durante los últimos treinta años.
El PP sufrirá un fuerte desgaste a nivel nacional por las medidas no sólo impopulares, sino sobre todo ineficaces para salir de la crisis.
Por último, nadie puede asegurar que hará Cascos en esos tres años.
En pocas palabras, el PP asturiano, seguramente por las instrucciones de Madrid más que por su propio convencimiento, renunciará a formar un gobierno de coalición con Foro para dejar el gobierno en manos del PSOE para otros treinta años.
Los asturianos tendremos más y mejores razones para agradecer al PP todo lo mucho y bueno que habrá hecho por esta región en, por entonces, más de medio siglo. Un medio siglo del que los próximos años serán decisivos para el futuro de España y de Asturias tal como las conocemos ahora.
No he hablado apenas de los intereses de Asturias ni de los asturianos porque la primera es sólo el tablero donde se desarrolla el juego y a los contendientes sólo les importa que reúna las condiciones imprescindibles para poder jugar sus bazas sin mayores contratiempos y los segundos son sólo los peones del juego que se pueden sacrificar en aras de los intereses de los que dirigen el juego.
En pocas palabras, ni la una ni los otros les importamos nada a unos políticos pesebreros nacidos y crecidos en la política y sin ningún lugar al que regresar fuera de ella en el que puedan ganarse la vida.

martes, 6 de marzo de 2012

El paro en España

Un vídeo muy interesante sobre el paro en España.

sábado, 3 de marzo de 2012

Pecera

Recomiendo este excelente corto que debería ser de ciencia-ficción, pero que, desgraciadamente, no sólo es real, sino que refleja una situación cada vez más frecuente.
Si quieres saber algo más sobre lo que cuenta este corto puedes visitar el blog Laboro.

sábado, 25 de febrero de 2012

Víctor Manuel y los prejuicios

"No se puede ser más chusco y meterte en el Niemeyer para descubrir que alguien se tomó ocho cubalibres u ocho gintonics en una cafetería de Oviedo y que se han cargado a cuenta. Hay que ser muy zarrapastroso, muy zarrapastrosos, para fijarse en eso cuando, en fin, sería cuestión de sentarse y si hay alguna dificultad con los números que los aclaren; y si hay reclamación que hacer, hacerla, pero dar eso a la prensa como iniciativa... ¡Pero en qué país estamos; qué broma es esta!"
Esto es lo que dice Víctor Manuel en La Nueva España de hoy.
No seré yo quien defienda los modos del gobierno regional en el caso del Niemeyer, pero que venga Víctor Manuel a quitarle importante a las irregularidades económicas y a reducirlas a unas copas cargadas a las cuentas del Niemeyer es una broma patética, mucho más patética cuando sus correligionarios montaron todo un escándalo a costa de unos trajes supuestamente regalados a Camps (y conste que no defiendo a Camps, ni mucho menos).
Es lamentable que en este país no se pueda mantener una posición independiente, que sea tan difícil encontrar personas que sean capaces de juzgar de igual modo las mismas conductas cuando afectan a personas de diferentes signos políticos.
Las irregularidades contables, el abuso del cargo, el derroche, el amiguismo, la prepotencia, la corrupción son denunciables, despreciables y deben hacerse públicas, porque el dinero defraudado es nuestro, y debe corregirse, sea quien sea y pertenezca al partido que pertenezca el culpable de las mismas.
El gobierno regional no actuó con el tacto debido en el Niemeyer, el Psoe no tuvo ningún interés en llegar a un arreglo, más interesados en poder echar sobre Foro el baldón de cargarse el Centro y el PP, como en tantas otras cosas, hizo por la tarde lo contrario de lo que decía por la mañana sólo para perjudicar a Foro.
Víctor Manuel y tantos como él deberían quitarse las anteojeras de la ideología y los prejuicios de la amistad y reconocer que lo que está mal está mal lo haga el Psoe o el PP o Foro o IU.
Por cierto, ¿le parecerán zarrapastrosos todos los implicados en los casos Marea y Renedo y los que mirando para otro sitio o sin mirar par ningún lado permitieron que ocurrieran?
Pues nada, cuando tenga un rato, que nos lo cuente.

jueves, 23 de febrero de 2012

¡Pobres alemanes!

Me han convencido, lo confieso. Es genial vivir de alquiler toda la vida para que al final de tu vida, cuando cobres una miserable pensión y ya no puedas pagar la renta, puedas ocupar una plaza en un geriátrico público.
También es genial que nuestros hijos estudien un módulo, lo que antes se llamaba Formación Profesional porque es mucho mejor ser carpintero o fontanero que ingeniero, ¡dónde va a parar! Me llama la atención que eso lo digan catedráticos, sociólogos y otras personas con titulación universitaria, pero, ¡qué caramba! por eso mismo lo sabrán ellos, que sin duda lamentarán no haber sido albañiles o electricistas.
Y lo que es ya la repanocha, lo más de lo más, es irte a trabajar al extranjero. Sobre todo si eres médico, ingeniero, químico, etc. Bueno, y si te dedicas a la investigación entonces eso ya es como si te hubiera tocado la lotería.
España se alegra por la marcha de sus hijos universitarios, bien formados y en los que se ha gastado un buen dinero para darles esa formación. Sí, se alegra, porque es lo mejor para nuestros jóvenes: salir al extranjero, conocer mundo, vivir otras experiencias, desarrollarse profesionalmente en otros países, alcanzar una posición económica que aquí en España no se puede ni soñar y... Y olvidarse de volver, porque no hay manera de encontrar en España un trabajo con un salario que se le aproxime.
En cambio, ¡qué pena de Alemania! importando miles de ingenieros, hurtando a sus jóvenes la dicha de la emigración, del mestizaje cultural. Qué se puede esperar de un país así. Quizás terminen por dominar Europa con su tecnología y su poderío económico, pero sus jóvenes sólo podrán venir a España a disfrutar del Mediterráneo o de las Baleares, del sol, de nuestra comida y de nuestras playas y del exquisito servicio de nuestros bien formados camareros, envidia de los países más avanzados del mundo mundial.

martes, 21 de febrero de 2012

Grecia ya ha caído

Atenas recibirá hasta 130.000 millones de euros pero se depositará en una cuenta bloqueada | Una misión de la troika se establecerá de forma permanente en el país para la supervisión

Ya ha caído el primer país de Europa en este tercer intento de ocupación del continente.
¿Todavía nos seguimos preguntando qué ocurre?
El alemán será la nueva lengua del imperio. Las academias de alemán tienen por delante un futuro espléndido.
Francia, como siempre, está del lado de los ganadores en cada momento, por eso ahora Sarkozy acepta el papel subordinado ante Merkel y a ésta le viene de perlas para que no parezca lo que es: la ocupación económica de Europa por Alemania.
Tras dos grandes guerras, Merkel ha visto la oportunidad de conquistar Europa sin disparar ni un solo tiro y la está aprovechando.
Nuestros gobernantes debería darse cuenta y evitarnos sufrimientos inútiles: deben negociar con Alemania la rendición con condiciones. De otra manera, como estamos viendo con Grecia, nos esperan años cada vez más difíciles para terminar en una rendición sin condiciones.
En España también nos queda la alternativa de hacernos colonia de Gibraltar.

sábado, 18 de febrero de 2012

Los empresarios insatisfechos con la reforma laboral

Los empresarios piden otra «vuelta de tuerca» a una reforma laboral «que se quedó corta»

Esto se publica en el diario El Comercio, de Gijón, de hoy.
Supongo que esperarían que en el decreto ley se incluyera la rescisión automática y gratuita de todos los contratos en vigor para que ningún trabajador tuviera derecho a indemnización, ni a prestación por desempleo, hubiera perdido la antigüedad y los que siguieran trabajando lo hicieran con el salario mínimo interprofesional (bueno, si les parece demasiado salario también podría establecerse una cláusula de descuelgue).
Rajoy ha demostrado ser un pardillo (con perdón) pensando que haciendo una reforma laboral tan desastrosa como la que hizo los empresarios le harían la ola. Ahora ya se habrá empezado a dar cuenta de que las empresas están prestas a poner a un montón de gente en la calle con las nuevas condiciones y ya han comenzado a poner excusas: "la reforma laboral es insuficiente".
¡Menuda tropa!

domingo, 12 de febrero de 2012

Reforma laboral: la falta de sentido común

Cuando los políticos no tienen el menor sentido común y, además, carecen del mínimo conocimiento de la realidad que les rodea pueden adoptar medidas que provocarán los efectos contrarios de los que pretenden.
Esto es lo que ocurre con la reforma laboral: producirá más paro en lugar de empleo. Pero esto es algo que puede entender cualquier persona con un mínimo sentido común: ¿cómo se va a crear empleo facilitando y abaratando los despidos?
Pero no debe extrañarnos. Repasemos las biografías de las cuatro personas “fuertes” del actual gobierno (podríamos haber hecho lo mismo con los del gobierno anterior): Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro y Luis de Guindos. Éste último es el que tiene algo parecido a una trayectoria en la empresa privada, el resto están ligados a la política desde siempre, salvo un breve paso por el funcionariado o la docencia.
¿Qué conocimientos pueden aportar sobre las necesidades de las empresas? ¿Qué experiencia o qué vivencias les pueden ilustrar a la hora de tomar decisiones sobre el mercado de trabajo?
Por eso, cuando Luis de Guindos habla en la última cumbre europea con uno de sus colegas sobre la reforma laboral que iba a aprobar el gobierno, no la califica de audaz, eficiente, dinamizadora, etc. La califica de extremadamente agresiva.
La pregunta que le podría haber hecho su colega si tuviera algún interés o algún conocimiento (es posible que careciera de ambas cosas) sería: ¿y...?
Apliquemos esa definición a otras reformas que necesita nuestro país.
Haremos una reforma financiera muy agresiva.
Haremos una reforma de la enseñanza profesional muy agresiva.
Haremos una reforma del modelo productivo muy agresiva.
Al final, el gobierno se ha limitado a oír los cantos de sirena de la patronal y de los empleadores autónomos que están anclados en una concepción de la empresa de mitad del siglo XX y unas relaciones laborales de finales del XIX. Unos empleadores que ven a sus empleados como una pesada carga en lugar de sus activos más importantes.
Y con esos cantos de sirena no han sido capaces de hacer ni una mínima previsión sobre la evolución del mercado de trabajo.
¿Algún empresario de este país haría una reforma de las condiciones laborales en su empresa sin hacer una previsión de su efecto en la evolución de su negocio?
Y que conste que hay otros empresarios, que piensan de otra manera. Que saben que el activo más importante de su empresa son sus trabajadores. Que tienen puesta su vista en el futuro, en desarrollar nuevos proyectos y en abrir nuevos caminos, para lo que necesitan trabajadores motivados, bien formados y bien pagados, que se sientan parte de la empresa y que los ven como aliados indispensables en lugar de enemigos irreconciliables.
Si el gobierno hubiera hablado con éstos y les hubiera preguntado por sus necesidades, la reforma laboral habría sido radicalmente diferente a la aprobada, pero, y esto es lo más importante, habría sido eficiente para la creación de empleo, en lugar de serlo para aumentar el paro.

domingo, 5 de febrero de 2012

Asturias: la democracia fallida

Hasta las últimas elecciones autonómicas Asturias siempre había tenido gobiernos socialistas desde que se convirtió en Comunidad Autónoma, con la excepción del mandato de Marqués en el que por primera, y por ahora última, vez gobernó el PP.
Los socialistas han tenido siempre mayoría suficiente para gobernar solos o con la inestimable ayuda de IU, excepto cuando esta coalición, dirigida por Julio Anguita, decidió dejar de ser utilizada por el PSOE y permitir el gobierno del PP que disponía de mayoría minoritaria.
Esta situación produjo toda una serie de efectos perversos propios de un sistema en el que es imposible la alternancia y los gobernantes se perpetúan durante decenios cambiando, como mucho, de cargo pero siempre ostentando el poder.
El clientelismo, la ocupación de todas las esferas de la organización social: asociaciones de vecinos, asociaciones juveniles, etc. ha ido trasladando a grandes capas de la sociedad asturiana la idea de que si lo hace el PSOE es lo bueno, lo progresista, lo avanzado, sin que se someta al análisis crítico para saber si realmente es así.
De esta manera se ha podido ver cómo la sociedad se alinea con las posiciones del PSOE cuando se sustituye a un director de festival de cine o cuando se pretende gestionar un espacio cultural de una manera diferente.
Por otra parte, en estos años la oposición de derechas se ha convertido en una clase funcionarial resignada a ser sempiterna oposición y cuyo único objetivo se ha convertido en permanecer en sus puestos orgánicos y en la cuota de participación política que eso le permite y que llevan aparejadas unas retribuciones e influencias que, la mayoría, nunca habrían imaginado ni en sus sueños más audaces.
Este statu quo fue roto en las pasadas elecciones con la aparición de Foro. Éste partido, paradójicamente, porque a quien más perjudicaba era al PP, surgió precisamente por lo que acabo de apuntar más arriba, es decir, porque la nomenclatura del PP asturiano se vio de pronto amenazada por la intención de Álvarez Cascos de presentarse a las elecciones autonómicas y de someter a la organización de esta región a una profunda revisión, del verbo echar a los dirigentes que él consideraba culpables de la situación de atonía que vivía el partido en Asturias.
Ante esa situación de emergencia para los dirigentes regionales la persona que había sido el gran estandarte de la política del PP en la región y del que sólo decían loas y alabanzas con las que disimulaban su propia incompetencia, como si los méritos del Cascos fueran también suyos por simpatía, digo que surgió la alarma porque vieron peligrar sus puestos y, de la noche a la mañana, el político asturiano ejemplar se convirtió para ellos en una persona entregada a sus ambiciones personales.
Y así fue como ganaron la primera batalla e impidieron que se convirtiera en el candidato del PP a las elecciones autonómicas. Pero vieron la guerra perdida cuando lo electores convirtieron al partido por él creado en la mayor fuerza parlamentaria.
El PSOE decidió desentenderse de la gobernación de Asturias suponiendo que, como decía la lógica, Foro y PP terminarían llegando a un acuerdo de gobierno. Por eso se limitaron a negociar la mesa de la Junta General con el PP para evitar quedarse fuera de la misma y dieron la presidencia al PP en lo que se suponía este partido lanzaba un órdago a Foro para vender más caro su apoyo.
Pero el PP regional tenía en mente otra estrategia: de modo tácito o expreso se pusieron al lado del PSOE en todo aquello que podía desgastar al gobierno de Foro, aunque ello supusiera adoptar posturas contrarias a las mantenidas sólo unos meses antes: Niemeyer, RTPA, etc.
Y, finalmente, tras el éxito del PP a nivel nacional (bastante menor en Asturias), decidieron no negociar los presupuestos y presentar una enmienda a la totalidad a los presentados por el gobierno de Foro. La idea era que el gobierno se cociera en su propia salsa sufriendo un desgaste imposible que le obligaría a convocar elecciones al cabo de uno o dos años, transcurridos los cuales habría perdido todo el apoyo de sus votantes y, por fin, el PP alcanzaría el poder.
Ese desgaste de Foro llevaría aparejado el desastre de la economía asturiana, a lo que coadyuvaría, como no, el cerco del gobierno de Madrid que, en momentos de recortes, le encantaría ayudar a sus colegas asturianos que no sólo no le reprocharía nada en público, sino que, en privado, le pedirían mano dura con el gobierno regional. Pero, ¿a quién le importa la economía y el bienestar de esta región si ello supone poner en peligro los intereses personales?
Pero cometieron un error de cálculo: pensar que Cascos funciona con sus mismos esquemas y que, con tal de seguir en el poder, arrastraría la agonía todo lo que le fuera posible. Sin embargo, el personaje no piensa así y decidió proceder con la ortodoxia democrática que, por estos lares, produce asombro y conmoción. ¿Qué dice esa ortodoxia? Pues, ni más ni menos, que cuando a un gobierno le obligan a retirar su ley de presupuestos debe convocar elecciones para que los ciudadanos refrenden sus apoyos o los retiren.
Y en esas estamos en estos momentos. Es posible que el partido de Cascos ya no consiga los escaños necesarios para formar gobierno, pero también es posible que, finalmente, consiga cierta renovación en el PP asturiano, como él había pretendido en un principio, porque es posible que alguien con un átomo de inteligencia política en ese partido comprenda que no pueden seguir presentando a los mismos que, en el mejor momento para una victoria del PP, cosecharon su mayor derrota vencidos por un partido recién creado. Si no sacan una lección de todo esto, creo que el PP en Asturias habrá perdido definitivamente el futuro, aunque ello pueda quedar disfrazado momentáneamente por una débil victoria en los próximos comicios.